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Brain Bent - Obligatory Icebreaker EP

La tierra de Preoccupations y Kommissars, Calgary, suma otra banda, Brain Bent, presentando directamente lo que es su EP debut, "Obligatory Icebreaker", siendo 'Panic' la maestra de ceremonias, estado revolucionario en el que Joanna Iles (voz y sinte), Nathan Iles (voz y guitarra), Travis Midwinter (voz y bajo) y Gus Rendell (voz y batería), entran por causas naturales tras hacerse realidad su propia película de terror, la cual quieren abaratar de cualquier forma, incongruencia donde el rock garagero se desata a imagen y semejanza de los 70's más crudos, llegando el pico de su estado más psicótico cuando los vocales femeninos pasan a manos de los masculinos, entrando ambos a la vez en un estado catatónico al que 'Consequence & Reward' rebaja la euforia poniéndola contra las cuerdas, estás en alto para entrar en el terreno militar que la repetibilidad de movimientos y de título al micrófono requiere, en una atmósfera lo-fi para acercarse a la versión más sierva de Slaves, haciendo sonar a su alrededor un post-punk tensionado para no perder la postura recia demandada.

Prayer Group - Eudean EP

Prayer Group debuta para Buzzhowl Records con "Eudean", EP que el sello británico publica en cassette para no perder la esencia marcada por el cuarteto de Virginia en sus anteriores publicaciones, arraigando este formato a un sonido con el que la ciudad de Richmond empieza a decantarse, y que tiene como protagonista en 'Landlord College' a la chulería de Bad Breeding, los cuales encienden al personal con los vocales delayados de Matt para hacer el cerebro papilla y así comandarlo de la manera que ellos quieran, aunque el subconsciente intenta resistir sus embistes y la oleada METZeriana que acompleja el sistema nervioso cordal de Nate y Ethan, lo que propicia que el garage convierta su arte en una amasijo de hierros de puro noise que se encierra en el más allá para dar batida a sus mejores temores, teniendo que ser 'Code Black' quien les haga volver a lo terrestre y dejar atrás las sonoridades alienígenas que intentaban nublar su sano juicio, ante lo cual su respuesta tántrica es la de que ellos mismos solitos se bastan y se sobran para añadir una gasolina de 91 octanosn a su instrumentación, la cual parece no ser suficiente para llevar sus estragos al nivel que quieren.

Kommissars - Somenthing Pale / II

El post-punk de Kommissars vuelve a brillar gracias a sus dos lanzamientos de 2018, los singles condensado en "Something Pale" y su segundo EP, "II", tras su debut homónimo en 2017, volviendo por los mismo derroteros de sus comienzos, es decir, asustando con la oscuridad del estilo que reventó la escena a finales de los 70's y principios de los 80's, aunque 'Anomie', se ha quitado las telarañas del purismo que rodea al estilo y lo confronta con el noise de VICTIME y de METZ, provocando estragos en una 'Television' que directamente se agencia la maestría de Charlie Steen (shame) para los vocales, jugando con un garage que le abre la puerta solamente al ruido más clandestino, viéndose el resto vetados hasta que la experimentación de 'Bodies' les da ese halo de esperanza a través de la discordia generada por las cuerdas, las cuales parecen haberse con el control también de 'Expat', aunque aquí no es negociable por la vuelta a sus orígenes, agitando aquí el punk a punta de pistola sobre la cabeza de todos sus miembros, las cuales siguen con dicho movimiento hasta que en 'Empathy' asoma la patita de eso que ellos han denominado deathrock, y que plantea un infierno que entre los vivos es muy celebrado.

Kommissars - Kommissars EP

El post-punk por bandera es lo que llevan Kommissars desde su Ontario natal, y más concretamente su guitarrista y vocalista D. Quail, el bajista K. Ormsby y D. Kelly, multifunción a medias entre la batería y el sinte, presentándose al mundo con su debut EP homónimo, cargándose los clasicismos más puros desde 'Color', donde un rock templado se contamina de un post-punk acelerado por el baile que transmite, al que el señor Quail va calmando el tiempo justo antes de sacar su versión más Preoccupations a las cuerdas, manteniéndose en un loop constante hasta la aparición de las letanías de 'Glass Maze', devolviendo el tema a sus orígenes ochenteros primeramente, para luego presentar fuzz y garage, como los credenciales que apuestan por la visión futurística del estilo, como ya hicieran en su día Confirmation, Lød o VICTIME.

'Order' aleja la instrumentación de la cueva oscura de su predecesora para llevarla a ese momento exacto de velocidad endiablada en el que uno pierde la perspectiva del estilo que le estaba dando de comer, sin llegar al noise, pero levitando casi casi sobre él, gustándose por la locura ofrecida, secundada por otra horda de movimientos inverosímiles que tienen su descanso, más que merecido por cierto, en 'Sensation', abriéndose paso la guitarra por entre los lúgubres momentos vividos hasta haber hecho posible que todo esto viera la luz, celebrándolo con una tercera, e incluso cuarta, ronda de acrobacias imposibles instrumentales sobre una base que se alimenta solo de electricidad, en su primera visión de los hechos, desapareciendo para que sea el bajo el que tome el mando, haciendo caso omiso de su tiempo e inmiscuyéndose en los entresijos de 'Unease', lo que hace volver a la banda a los orígenes del estilo, ahí donde el líder de Joy Division, Ian Curtis, se coronaba sobre el escenario dando su propia versión bailable de los hechos, con una coreografía que volvería a repetir con mucho gusto si se levantara de su tumba, incluso esa parte donde todo se desfasa a contraluz de un ruido escatológicamente perfecto.