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ShitKid - ShitKid EP

A las ya conocidas 'Please Be A Cocky Cool Kid' y '666', hay que sumarle una última pieza al rompecabezas de Shitkid, para poder formar el debut homónimo en formato EP que PNKSLM Recordings se ha encargado de editar.

El cuadrado que permite contemplar la imagen final, 'Hillside', muestra a la antigua feminsita que se encuentra detrás de Åsa Söderqvist, venida a vocalista punk que comparte la condena que suponen sus momentos más íntimos, su masoquismo intoxicado de infantilidad, o quizás sea la rabia por no poder grabar las canciones en otro sitio que no sea su habitación.

ShitKid - ShitKid EP [Expanded Edition]

Nadie imaginaba en una reencarnación del EP debut y homónimo de ShitKid, contando con 5 hijos más que en su versión anterior, lo cual hace pensar que Åsa, poco ha poco se está soltando la melena por las habitaciones de su casa, llevándola a publicar esta versión expandida, de nuevo a través del sello PNKSLM Recordings.

Cuando uno hace 'Poop 1' ya no hay stop, y es lo que consigue esta señora introducción, la cual recorre en camino inverso el camino de una diva, llevándola del estrellato a la caída más infernal, esa que lleva por número '666'.

'Hillside' vuelve a recordar la hostia que cualquiera se llevó cuando, presenciando unos vocales de adolescente, el bajo descargó toda su furia sobre el pop de Dr. Jekyll y el punk de Mr. Hyde, manteniéndose esta última versión vocal en 'RnR Sally', al tiempo que Deap Vally van agitando su guitarra y batería a lo largo de un tema que muestra su faceta más abierta y cantautora de sí misma.

ShitKid - EP 2

La irreverencia de Åsa Söderqvist como ShitKid no tiene ningún tipo de límite, la cual sigue demostrando en este "EP 2", dando así relevo a su EP debut homónimo como su primera incursión musical para PNKSLM Recordings, que el golpe en la mesa que dió en su día, hace que todavía esta siga temblando, gracias a ese garage lo-fieado que la caracteriza, dando la cara en 'Sugar Town', con esos cuatro acordes que parecen quedarse pop al intentar emularlo, explosionando la batería para dar entrada a la loca academia de las cuerdas que se postulan adorando al fuzz más ácido, poniendo el contrapunto al azúcar del que habla el título, volviendo 'Tropics' a ese punto espiritual de cigarrillo en mano, completamente ida en su mundo, donde el baile se mide por espasmos, con su nube kinton fabricada por ella misma, ardiendo por sus pensamientos, acabándosele de ir la olla con los la la la's.

Sin ton ni son, de repente una fiebre ochentera de serie juvenil infecta 'Fat-Mad-N-Gone', con la historia de amor entre novio y novia para que el tópico sea completo, con una melodía que está entre Grease y El Príncipe de Bel-Air, rockeando setenteramente con unos riffs que ponen en su sitio a los que la tachan de inmadura, sacándoles la lengua a todos ellos en 'I Wanna Go To LA', poniéndose igual de pesada que Bart y Lisa Simpson al repetir al unísono el título una y otra vez, con un tono infantiloide para más inri, sacando el dedo corazón a pasear a la vez que una sonrisa maliciosa se dibuja en su cara para reírse así de todos.

Alicia Breton Ferrer - Headache Sorbet

Lo del álbum debut de Alicia Breton Ferrer, "Headache Sorbet", via Glove Compartment (Subroutine Records), es para tenerlo muy en cuenta de cara a todos los que hacéis listas a final de año, con el atractivo de diferir con respecto a sus proyectos madre, The Sweet Release Of Death y Neighbours Burning Neighbours, diluyéndose aquí la grandilocuencia para centrarse en la experimentación más absoluta, casio en mano en el caso de 'Nosebleed', mecánicamente infalible para que el mal augurio de ShitKid aflore, perfecto para tener esa conversación pendiente de materializar consigo misma, en la que la latencia infinita se empeña en sonsacar la lugubrez hecha vivencias, algo en lo que también se adentra 'No Suicide In The Kitchen', apología de un thriller psicológico llevado a cabo con la ayuda de un bajo que colabora activamente con el drum'n'bass para acercarse a un terror a contracorriente de la actividad humana, enarbolado por la voz encajonada de la cantante, la cual bendice el poder inmortal de la electrónica de 'Eyeball' acercándose al universo de Kim Gordon en solitario, consumando su matrimonio con el rock al asomar los riffs de Forest Swords, cambiando el paisaje cuando la instrumentación fluye con total libertad, dibujando entonces un autoretrato enérgico vestido de sadomasoquismo con sangre a su alrededor pero sin desperfectos maquiavélicos.

SIGNAL - SIGNAL EP

'Park After Dark' era el single con el que SIGNAL se estrenaban en la industria musical, y lo hacían formando parte de la recopilación benéfica (por la Unión de Libertades Civiles) editada por Wharf Cat Records en abril de este mismo año, mostrando la continuidad de su  mezcla de post-punk, garage y punk y en su EP homónimo debut (via Ramp Local), donde Aida pone la voz, Carlos se enfunde la guitarra, Beck el bajo y Allie hace lo propio con las baquetas, dando una bienvenida lo-fi con 'Rat Pink Eye', hablando demás sobre un garage que se cubre de gloria en loop con una historia que envuelve el animalillo del título y el encuentro con él, envolviendo a miembros de su familia y gritos, muchos gritos, los cuales acaban por cubrir todo el espectro sonoro de un punk caótico que se alimenta de sangre y de la bilis que suelta a su paso 'BLL', tirando de ironía cuando el machismo hace acto de presencia, referenciando esas pequeñas agresiones que las mujeres sufren para a continuación desahogar su reacción con un texto que de hacerse realidad, la llevaría a estar entre rejas, lo que no evita que vuelva a descargar su ira contra la sociedad en 'Dilaila', está vez contra aquellos que inculcan a los demás eso de ser padres, aunque a pocos parece importarles el hecho de que la infancia de esa persona no haya sido la mejor.

Piss Factory - Piss Factory EP

El primer EP de Piss Factory, "377", fue un cañonazo en toda la sien gracias a la experimentalidad rockera cuasi garagera de sus temas, poniendo sobre la mesa a ShitKid gracias a los vocales lo-fi de Scout, los cuales desaparecen en su EP homónimo para dejar paso a su voz de estudio, alejándose instrumentalmente de lo vivido anteriormente para hacerlo del garage y el noise en segundo plano, y escuchar así las plegarias del trío australiano, presentando 'The Day After The Night Before' los credenciales necesarios para poner en el ojo del huracán a unos HONEY que con sus cuerdas solo llegan aquí al punto de resquebrajar edificios, así que nada de demoliciones propias S.A., pintando un cuadro abstracto de Dalí al tiempo que la vida misma (por qué no española) se va paseando por la lírica, mientras 'I Like U Too Much' lanza una oda a los Fresones Rebeldes para que agiten la escena como lo hicieron a finales de los 90, poniendo ellos un picante que se basa en el estrangulamiento por parte de unas cuerdas, las de la propia Scout y Thomas, que lanzan una opa fuzz de electricidad basísitca que no despista a la batería, ni aquí ni en 'Kid Convalescent', la cual utiliza las mismas armas que su antecesora, contando que el bajo se refuerza a bajas frecuencias para desestabilizar el speech de la cantante.

'A Bex + A Lie Down' se va de rodeo por Estados Unidos, pero viendo los potros o reses vacunas salvajes desde la barrera, pisando a caballo la arena firmemente, gracias a una Bianca que ondea sus baquetas por encima del cielo soleado, para caer con una fuerza inusitada junto con el bombo mientras va observando como el ambiente se va cargando de testosterona a medida que los riffs se suceden, dando un paso hacia delante y dos para atrás para no dejar de sentir ese vago viento en la cara que se cuela en los espacios instrumentales, metiéndose 'We'll Have Our Manic Pixie Dream Girls Quiet Pis' en la acción, sintiendo la adrenalina de ponerse a lomos de un bicho de unas cuentas veces su peso, desarrollando un punk al que le da tiempo de acordarse de consignas como Peace & Love antes de que se abre la barrera.

Joey Agresta

Joey Agresta es un tipo de lo más mundano que, desde su New Jersey natal, ya se empecinó años atrás en cocinar a fuego lento varios proyectos como one-man band, léase Joey Pizza Slice, Son Of Salami, Salami Junior, y varios pseudónimos más, donde canciones bizarras provenientes de grabadoras sin cabezas, multicapas y portátiles, se abrían paso en su mundo de garage y lo-fi, lo que se podía comparar con algunas grabaciones de Daniel Johnston, o si miramos más al presente, con ShitKid.

Ahora se ha mudado con su esposa y su gato a Burlington, donde vive encima de una tienda de chatarra en la cual, para más inri, también trabaja (adiós al mito de Mac DeMarco y bienvenido al hype de Joey), y sacando tiempo libre durante los últimos 3 años, ha cocinado "Let's Not Talk About Music", su álbum debut bajo su mismo nombre, y el cual se publicará el próximo 12 de Mayo a través de Wharf Cat Records, con el beneplácito de Parquet Courts (con los que colaboró en un split) o Future Islands.

Piss Factory - 377 EP

Hace tiempo que sigo la pista de Piss Factory, pero no ha sido hasta ahora que su último EP, "377", hace justicia gracias a un sonido, donde la banda venida desde Melbourne y, formada por Scout Albertine (vocales y guitarra), Tohmas Baltchfrod (bajo) y Bianca Martin (batería), pierde su desamplificación característica , esa que les hacía ocultar casi por completo su música, ganando unos enteros, que se presentan a través de una 'Intro' que bebe de la televisión y el reggae, apareciendo su verdadero yo en el tema que da nombre al disco, y donde la voz de Scout nos transporta directamente al universo de Shitkid, punk que cuenta por detrás con el garage lo-fieado tan característico del trío, el cual encuentra en la soledad amorosa su mejor aliado, colándose un par de presentadores que apoyan este mensaje, celebración que 'Club Grotto' baila a través de unos bits en bucle que se mantienen en primer plano a pesar de la dificultad de hacerlo mientras se recrimina el sistema actual, al que obviamente, ha ayudado la caja tonta.

'Iris' se relaja a base de dream-pop veraniego con el que Bianca va marcando el camino, y con el que a Tohmas no le entran las prisas anteriores, sacando a relucir el poder que vuelve a algunos adultos tras haberlo perdido una vez que uno tiene uso de razón, y al mismo tiempo deja de ser un bebé (lo que se refleja en 'The Paint Hotel'), y es ese que vive alocadamente y sin pensar, saliendo cosas como 'Ashleyronning.com', juntando el rollo psicodélico que va cargando de oscuridad el ambiente con un rock 70's para hacer mención de una publicidad para nada subliminal, igual de directos que 'Insufficient Funds', aunque aquí el rollo que impera son los 50's, ensuciados por unos vocales que mascan chicle para no escupir directamente al suelo, acto de rebeldía cuando se da el amor, un hurra punk por aquellos que se mantienen singles.

Alicia Breton Ferrer

La creatividad se lleva dentro y Alicia Breton Ferrer la muestra a raudales en solitario tras hacer lo propio con sus bandas The Sweet Release Of Death y Neighbours Burning Neighbours, participando de esta última Kat en el vídeo de su primer single, 'Having Fun', décalogo de unos miedos bífidos que se ahogan en su propio rango infantil frecuencial, con la industrialidad casi por bandera en esos momentos de soledad extrema donde se conjugan con un noise agresivo que vive en la más absoluta oscuridad, retorciéndose incluso entre las palmas vibrantes de Rosalía, las cuales actúan como canalizadoras de un estado vívido en el que el alma está teñido de negro, desquitándose de su sayo al agarrar el micrófono, saliendo ShitKid y su ironía, desapareciendo al tiempo que sus gritos de dolor la devuelven a su estado primario, poniendo así fin al primer acto de lo que el 23 de Abril será su álbum debut, "Headache Sorbet", publicado por Glove Compartment (Subroutine Records).

Divorcer

Beth (sinte), Marita (batería), Hannah (guitarra y viola) y Katie (bajo), forman el cuarteto femenino Divorcer, venido desde Vancouver y exponiéndose en sociedad gracias a 'Newborn', su primer single oficial tras los tres temas denominados en conjunto "Unwonderful Demo", y al que todas ponen voz, encumbrándose a espaldas de The Coathangers, diversidad que utilizan para no caer en el aburrimiento personal, mostrando la experimentalidad de Palberta elevada al garage más sucio, un sneak peak de lo que sus comentarios rezan que se coronará próximamente en un álbum.

Con esta buena nueva es fácil embarcarse en el aluvión sintético inicial de 'Rice Cake Sardines', al cual le sigue una jam session que se apoya en el pop vocal y la descentralización instrumental, teniendo cada una su espacio de confort en los altavoces, aumentando el flipe psicodélico generado gracias a los microsonidos con los que 'Half A Time' sondea las alucinaciones más embusteras, entrando sus cuerdas en los anales del cine de terror, dejando espacio para ShitKid en los vocales del mismo corte en 'So Low', cover del tema original de Carol datado de 1981, ganando el tema en ácido de sangre saliendo a borbotones más que acetilsalicílico, provocando que la depresión constante que se respira solo vaya de mal en peor.

Little Lizard

El primer single del 2026 de Little Lizard, 'Hole Foodz', via Rainbow Lagoon Label, me es extrañamente imposible de clasificar, así que yendo por partes, tiene un rollo Shitkid gubernamental, del cual ya presumía su single debut para el sello, 'Alucard', y cuyo theremin aquí se encarga de volverlo halloweenesco total, asistiéndole la trompeta de toques alucinógenos para organizar un remedio sintético nocturno que lleva a tu alma en volandas, gracias a sus miembros, Lizz D y Shea Drenkow, quienes redondean la jugada homenajeando funkeramente a Mr. Oizo y Daft Punk.

Clutter - Sugar Rush

El álbum debut de Clutter, "Sugar Rush", via PNKSLM Recordings, se instala en las cubetas del mundo entero para propagar ese rock alternativo que deriva en garage, grunge, egg-punk, fuzz y shoegaze, correspondientes a la distopía radical de Hilda Ander (voz, guitarra, bajo), Emma French (voz, guitarra, bajo), Over Jerndal (guitarra) y Ville Scott (batería), que por cercanía, tiene elementos comunes a los primeros pasos de ShitKid, aunque los de Estocolmo enseguida se dejan llevar por la cadencia del surf y los 60's y 70's más nocturnos.

Clutter - C.L.U.T.T.E.R. / Superstar 7"

El rock corre por las venas de los singles del 7" de Clutter, 'C.L.U.T.T.E.R.' y 'Superstar', via PNKSLM Recordings, un disco en el que los suecos desatan pasiones setenteras a las primeras de cambio, ahondando Hilda Ander (voz, guitarra, bajo), Emma French (voz, guitarra, bajo), Ove Jerndal (guitarra, teclado) y Ville Scott (batería, teclado), en un garage embrujado que, conectando la motosierra sonora, se olvida del buen rollo que imperaba y varía el rumbo hacia un estado estocástico, el cual agrega el espíritu de Shitkid a la ecuación, manteniéndose su parte más dura en el segundo envite, llegando una lluvia de lava electrificada, con la que el cuarteto deja su nombre grabado a fuego como una de esas New Band To Watch imperativas.

Alice Sails - Alice Sails

Esto de las nuevas bandas es a veces tan rebuscado que, como en este caso, no hay nada que me haga tener una mínima idea acerca de Alice Sails, quitando el hecho de que su bandcamp los sitúa en Toronto, así que directamente entro de lleno en su álbum debut homónimo, dando la bienvenida 'Too Late Kid', un compendio de garage melancólico que empieza como asesorado por ShitKid, aunque rápidamente las esperanzas de seguir en la misma línea se rompen en mil pedazos, emanando del micrófono una voz de desesperación tonal aguda a la que parece faltarle los dientes, fruto del pogo al que su cantante se ve sometido en 'Drug Lord', con el fuzz instrumental golpeándolo hasta desorientarlo, alcanzando un cuasi grunge que los envuelve en un aura inmortal que exhala el terror que se produce a su alrededor, aunque 'Culture Grins' lo refina gracias a las guitarras, las cuales otorgan una halo de luz dentro de la penumbra en la que el resto sigue atosigado, eso sí, sin dejar de recular en su empeño de alcanzar la mayor de las barbaries, consiguiendo su objetivo con 'Abductor', cambiando las cuerdas por cuchillas, lo que conlleva una decadencia que le baila a la muerte de frente.

Cherry Pickles - David (I Hope You Don't Mind) / No One's Little Girl

El dúo británico-brasileño que es Cherry Pickles, se presentan este año con dos nuevos singles, via PNKSLM Recordings, donde Priscila (voz y guitarra) y Mimi (batería), se centran en 'David (I Hope You Don't Mind)' en un garage popero que recuerda el sonido de las Hinds, con una lírica en la que el título parece contener una ironía irracional de la cual, quizás, el protagonista masculin sí que debería preocuparse, algo de lo que 'No One's Little Girl' no parece preocuparse, donde la cosa se recudece hasta verse The Devils  y su trash rock'n'roll reflejados a la instrumentación, haciendo lo propio os vocales con ShitKid, alcanzando una oscuridad en la que parece que Kill Bill todavía no ha dicho la última palabra.

Devil's Dildo

Las malas lenguas se deben apoderar de Devil's Dildo, dúo bien conocido gracias a que sus miembros forman parte de Soakie, con Summer aka Dee Dee Dildo liderando el micrófono con su habitual estilo vocal dinámico y ethos feminista, algo a lo que se entrega el otro 50%, Austin aka Debbie Dildo, quien cambia su ferocidad a las baquetas por los ritmos sintéticos y malvados balísticos, provocando que su single debut, 'Butcher Baker Nightmare Maker', esté acorde con su iconografía y una rabia de tintes esotéricos, que se adecuan a los implacables golpes de tambor, los tonos que rozan el subsuelo y voces distorsionadas que alimentan aquello de que hacen música para los locos, acentuando esto al vestir como gemelos satánicos y combinar los mundos del horror, arrastre y punk, en una primera toma de contacto que dista mucho de su banda madre ya que su parte hardcore queda en un segundo plano gracias a la utilización del ataque preventivo sintético de NOTS mezclado con ShitKid, elevación sintomática que seguro va a afectar a "...Makes Me Cum!", su álbum debut, el cual se publicará el próximo 20 de Noviembre a través de Muddguts Records.

ShitKid

Desde Gotemburgo y para el sello sueco PNKSLM Recordings, Åsa Söderqvist se presenta con su single debut 'Oh Please Be A Cocky Cool Kid', en el que sus vocales filtrados de texto irónico, se entremezclan con la electrónica que suele acompañar las canciones de Grimes pero salida de un túnel futurístico.

Åsa ya hizo sus primeros pinitos el año pasado, utilizando su propio nombre, con dos snippets englobados bajo el de su actual proyecto, en donde juguetea con su voz filtrada y, guitarra en uno y batería en el otro, que ya hacían ver las maneras de la joven de 23 años, oscuridad filtrada y envuelta en capas de efectos a los que pone voz de niña buena y recatada que, de cara a la galería, tiene las lecciones de educación bien aprendidas, pero que, de puertas para dentro, éstas la importan una mierda, infringiendo todas y cada una de ellas para hacer honor a u primera banda de punk feminista.

Su segundo single, '666', realmente llama al diablo del noise gracias a los riffs de su guitarras y sus vocales totalmente poseído por éste, en plan adolescente pasando de sus padres y sin control ninguno, con una batería que tiende su mano hacia el pop y la calma, pero no se deja engañar por mucho que siga insistiendo.

Chemtrails

El DIY, ese yo me lo guiso yo me lo como de toda la vida, es la actitud de Chemtrails, un quinteto de Londres que ha sido tocado con la barita mágica de PNKSLM Recordings, y es que el sello sueco no para de animar el cotarro de las nuevas bandas con Angelic Milk, Shitkid, Magic Potion, Hater, Pinemen, Spice Boys, y un largo etcétera que se completa con Mia, 2x Laura, Ian y Sam, teniendo las féminas el poder casi total sobre el micrófono, amén de las guitarras y bajo, respectivamente, con el primero de los chicos tocando el teclado y arrimando boca al micrófono, y el segundo la batería.

Pom Poko

Pom Poko vienen como anillo al dedo en pro del disco debut de ShitKid aka Åsa Söderqvist, a publicarse este mismo viernes a través del sello PNKSLM Recordings, pero por qué ella? La solución se encuentra debajo del texto, ya que una vez pulsado el play, la deshinibición vocal de la sueca contrasta con la de Ragnhild Fangel, en formato pop y utilizando la inocencia como alma arrojadiza, mientras Martin Miguel Tonne a la guitarra, Jonas Krøvel al bajo y Ola Djupvik a la batería, tratan de enrevesar todo un poco y alejarse del estilo al que se le asemeja lo escuchado desde el micrófono, aferrándose a unos riffs que buscan un fuzz decadente que se repliega en pos de la fiesta para agrandar la elocuencia de los hechos que los llevan al éxtasis, trepando a la fase adulta en conjunto nuevamente cuando la banda del patio se llena de madurez para reivindicar que no tienen nada que ver con ese 'Jazz Baby'.

'Birthday' es incluso más loca que su antecesora, reclamando los mismo propósitos con una base que cambia el fuzz por el sonido estrangulador que produce el tocar las teclas de cualquier instrumento apto para menores de 3 años, y cuyo propósito es llamar la atención, acabando la sesión con esa rayadura de cuerdas que provoca un sonido de violín que carece de cualquier afinación, a la par que es controlado por un novato, alcanzando en ciertos momentos el mismo tono frecuencial que los vocales, a los cuales se suman sus colegas para allanar el camino de lo que es una fiesta de cumpleaños en su Trondheim (Noruega) natal, con esa traca final que es esa suerte de grunge acariciado por los agudos más que por los bajos.

Miss World - Waist Management EP

La mitad de Shit Girlfriend, Natalie Chahal, reaparece en solitario unos meses después de haber publicado junto a Laura-Mary Carter el 7" "Mummy's Boy / I Don't Wanna Die", y lo hace con el EP "Waist Management", publicado tambien via PNKSLM Recordings, aunque el rollo cañero intencionado se difumina a través de la balada rock que es 'Buy Me Dinner', impreganada de amor en la lírica a costa de Alvvays, aunque la estima se torna un poco irreal por la compra-venta del mismo con el trato de favor que encierra el título, perdiendo en 'Click And Yr Mine' la poca dignidad de Shitkid que le quedaba, cambiando de bando en este juego de tuya y mío, en donde el alcohol parece recorrer las venas de la fallida Selena Gómez, sacando los riffs cordales y la espacialidad para no caer en una definición de ella tan facilona, y sacar la feminista fuzzera que se encuentra en su interior.

Y así, con el tupido velo de la libertad destapado, 'Put Me In A Movie' se lanza a los 60's sin olvidarse de Grease en su interpretación, destacando por encima de ella la playa y la irradiación eléctrica en la que parecen centrarse sus años motos de instituto, rozando el pop vocal de cheerleader la incredulidad, corraborada gracias al juego de microsonidos alucinógenos que el teclado osa a relucir ante la pasividad de 'Lip Job', viniendo de la calle a por todas, metiendo el miedo en el cuerpo con es rollito The Coathangers que tienen las de Atlanta cuando apuntan con su mirada a través de la luz estroboscópica que marca el camino de la salida de emergencia.